Una startup: de la idea al lanzamiento, con un equipo que ya lo ha hecho antes.
Una idea todavía no es una startup.
Entre una idea y una startup que funciona está todo lo que suele faltar: un equipo, una estructura legal, un producto, dinero y tiempo. La mayoría se para justo aquí — no porque la idea sea mala, sino porque hay demasiado que montar a su alrededor. Esa parte la asumimos nosotros: reunimos todo lo necesario para convertir la idea en un negocio en marcha y te lo entregamos en la fase que quieras.
Todo lo que rodea a la idea.
Jurisdicción & constitución
Dónde registrarse, qué sale más a cuenta y cuándo hace falta siquiera. Se puede probar antes de constituir nada.
Producto & MVP
De la hipótesis a una versión que funciona y a los primeros usuarios.
Equipo
Buscamos y contratamos a la gente: desarrollo, marketing, ventas, operaciones.
Procesos
Para que la startup funcione como un sistema y no a base de control manual constante.
Go-to-market
Canales, publicidad, primeros clientes, primeros ingresos.
Operaciones
Todo lo de fuera de la pantalla: pedidos, soporte, pagos, proveedores, papeleo.
Analítica
Los números que dicen si la startup está viva: usuarios, coste de adquisición, retención.
Preparación para inversores
Cuando ya hay números: cómo presentarlos, qué preparar, qué llevarle a un inversor.
Idea → hipótesis → producto → mercado.
Desglose de la idea
Qué estamos probando exactamente, quién lo necesita y cómo sabremos que funciona.
MVP
Una versión mínimamente suficiente, usuarios reales, datos.
Lanzamiento
Equipo, procesos, canales, primeras ventas.
Decisión
Escalar, pivotar o parar. Y a partir de ahí: llevarlo tú o llevarlo con nosotros.
Las startups no mueren por la competencia — mueren por un arranque largo.
La mayoría de fundadores pule el producto durante meses — y llega al mercado cuando ya se ha gastado el dinero y las ganas. Nosotros vamos al revés: un producto mínimamente suficiente, usuarios reales, una respuesta rápida. Primero lanzar — la perfección después.
Una startup sin equipo es solo una idea.
Experiencia en vez de experimentos
Más de 15 años lanzando proyectos en sectores muy distintos — ya hemos tropezado con todas las piedras.
Un equipo en vez de contrataciones
No hace falta ir cazando uno a uno a un product manager, un desarrollador, un marketero y alguien de operaciones.
Sin riesgos innecesarios
Validamos la idea antes de invertir en serio y antes de registrar ninguna empresa.
Una jurisdicción ventajosa
La misma idea cuesta cosas distintas según el país — a veces varias veces más.
Traspaso en cualquier fase
Es tu startup, no la nuestra. La coges cuando estés listo.